dimarts, 1 d’abril del 2008

El tercer verano en el Arca de Noé

Los dioses han hablado. De momento no quieren que me mueva de donde estoy; en octubre habrá una segunda oportunidad.

Se avecina otro caluroso verano en el Arca de Noé.


diumenge, 16 de març del 2008

Saliendo de la oscuridad

Después de una semana de mierda en las tinieblas de el sábado acaba el plazo para entregar X y todavía no he empezado a redactar, se hace la luz.
Se hace la luz metafóricamente, porque dejo atrás la semana de zombie. Pero también literalmente. Porque a medida que repasaba el texto se iba haciendo de día, y para cuando lo he enviado la luz clara y diáfana del sol de primavera ya inundaba El Arca de Noé.
Esto hay que celebrarlo. VOY A ARRASAR LA NEVERA COMO UNA TERMITA.

dissabte, 15 de març del 2008

Llegó la primavera

Popularmente se identifica la llegada de la primavera con los chillidos histéricos de las golodrinas revoloteando a primera hora de la mañana.

En mi casa se que ha llegado la primavera por la aparición de todo tipo de bestias infames. Acabo de encontrar este individuo reptando por un jersey que anoche dejé tirado en el sofá. Un gusano naranja, brillante, con largos pelos en la cola. ¿Qué coño es esto y de dónde ha salido?

Amigos,
bienvenidos AL ARCA DE NOÉ

dimecres, 12 de març del 2008

Cerrado por defunción



Una semana de muerta viviente. Otra vez.
Es lo que tienen las agendas a semana vista; uno vive feliz y no se encuentra con el embolao hasta que el lunes por la mañana llega gruñendo al trabajo y pasa página de la agenda.
ME CAGO EN LA LECHE POR QUÉ SIEMPRE TODO A ÚLTIMA HORAAAAAAA???? POR QUÉ SOMOS TAN IDIOTAAAAAAS????
Estaré fuera de circulación unos días. Los zombies no postean.

divendres, 7 de març del 2008

De sotanas

Hace un tiempo mi madre -en un intento más de hacerme volver al camino de la feminidad evidente- me regaló un vestido. Es largo, negro, manga larga, cuello redondo, muy sobrio, con botones y con un cierto vuelo a partir de la cintura. Ras i curt, que decimos en Polonia: una sotana de cura (pero en updated version, seamos justos).
Está claro que el hábito no hace al cura. Ni cuando me lo pongo consigo alegrarme del retorno de Rouco Varela al frente de la Conferencia Episcopal. Otro ultra con voz, lanzando improperios a las cámaras. Pobrecitos. La jerarquía eclesiástica ha tenido tanto poder y durante tantos siglos que ahora se resisten a asumir que su papel se limita a poco más que dar misa a un puñado de ancianos los sábados por la tarde.
En una maniobra desesperada por recuperar el dominio, Ratzinger vuelve a la carga dando un golpe de báculo en el suelo y asegurando que el infierno sí existe y es eterno, desmintiendo así la idea impulsada por Juan Pablo II de que el infierno no es un sitio, sinó la situación de quien se aparta de Dios. Esta última reinterpretación del infierno era una versión adaptada a los tiempos que corren, más creible por decirlo de alguna manera pero muy poco eficaz desde el punto de vista práctico, por lo que Benedicto XVI ha preferido volver a la antigua usanza medieval de acojonar al personal asegurando que la salvación no está en absoluto garantizada, que la posibilidad de acabar ardiendo en el infierno (o como me decían de pequeña, a les calderes del Pere Botero) es real y que muchos tendremos que purificarnos para afrontar el Juicio Final. Id preparando los trajes ignífugos.

dimecres, 5 de març del 2008

Confusión


No importa cuán liados y confundidos estemos. Con el paso del tiempo todo se aclara, todo por fin se entiende, las cosas caen por su propio peso. El tiempo es implacable; a veces nos da la razón y a veces nos la quita, pero sea lo que sea siempre nos acaba dando la respuesta a lo que nos preguntábamos.



dissabte, 1 de març del 2008

El cornudo destronado

Desde hace tiempo siento especial cariño por el personaje de San José, al que sin pensarlo mucho coroné con el título del cornudo más antiguo y ilustre de la historia y, para más cachondeo, con el beneplácito del altísimo.
Atención: nótese cómo operan los mecanismos inconscientes del adoctrinamiento, aunque sea lejano y de baja intensidad. En realidad debería haberme restringido a la historia del mundo de raíz cristiana (ni siquiera podría ampliarlo a judeocristiana), pero me cuesta saltar por encima de las barreras de mi educación y si me despisto caigo en el ombliguismo.
Bueno, a lo que iba. José, que ya era material de derribo, se juntó con una chica mucho más joven que él y que encima estaba por estrenar; debía estar maravillado de su suerte, pero alguien (algo¿?) se le adelantó. Qué putada. Cargar con un niño que no es tuyo sin haber tocado a tu pareja y para más humillación todo el mundo lo sabe (y se transmite generación tras generación). Además era un niño rarito que los llevaba de culo, porque al parir tuvieron que salir corriendo con el crío, el buey, la mula, el oro, el incienso y la mirra (regalos poco prácticos cuando tienes que poner los pies en polvorosa), y luego cuando al nene ya le despuntaba el bigote tampoco podían estar tranquilos porque en cuanto se despistaban un momento ya se había escapado y estaba liándola en el templo con su don de la retórica, entendida en el buen sentido de la palabra. En fin, un desastre.
San José era un hombre honrado, decente, currante y un buenazo, está claro. No pudo estrenar a su esposa (¿la pudo tocar luego? es de suponer que no, porque esto le habría arrebatado el título de La Virgen), cargó con un hijo que no era suyo y sin embargo desaparece rápidamente de los evangelios sin dejar rastro. Apenas si se habla de él, al contrario que de su mujer. ¿Divorcio temprano silenciado? no creo, el pobre debió morir de viejo, pero no esto no se menciona en ningún pasaje. Cornudo y olvidado. ¿A que da penita?
Foto: en la puerta de la casa donde dicen que vivió la Virgen tras huir por patas a Éfeso después de la tragedia de Pascua. No es un chollo precisamente, mi cuchitril es más grande y luminoso.

A rey cornudo muerto, reina cornuda puesta

Todo el rollo anterior no es casual ni me he vuelto una beata de repente: es que hace unas semanas me dio por releer la Odisea. Cuando lo leí hace un tiempo no sólo me pareció una novela de aventuras extraordinaria y un drama de co....es pero con final feliz; me sorprendió descubrir que los ecos de Odiseo y sus aventuras llegan hasta nuestros días en forma de dichos populares. No obstante, esta segunda lectura me permitíó profundizar en algunos aspectos que en su momento me pasaron por alto, porque estaba tan emocionada que devoraba páginas frenéticamente para descubrir cual era la siguiente desgracia que aguardaba al pobre pavo (el el texto, el muy sufrido Odiseo). Perdonadme la frivolidad ante una de las más grandes obras de la historia de la humanidad, pero sólo os voy a comentar uno, y vaya uno: Odiseo es un adúltero sin escrúpulos.

Estuvo unos cuantos años (7, creo) viviendo con la ninfa Calipso. Vale, no tenía nave para salir de la isla y continuar su viaje, pero es no significa que sea estrictamente necesario dormir con ella, ¿no?. Es más, se pasaba el día en la playa con la mirada perdida en el horizonte y lloriqueando de añoranza, pero por la noche pillaba cacho.
Aun más. Llega a la isla de Circe y pasa un mes con ella, metiéndose banquetes imperiales, bebiendo vino y cepillándosela, o para ser textuales según la traducción que tengo, gozando de su lecho. Vicio, viciooooo.
Me sorprendió descubrirme a mi misma preguntándome cómo era posible que el sinvergüenza de Odiseo encontrara eso tan natural mientras Penélope tenía que agachar la cabeza cuando pasaba por la puerta su palacio en Itaca. En el texto no encontré mención ninguna a remordimientos derivados de esas infidelidades sistemáticas. Probablemente no hay mención porque no hay mal en esa acción. No me refiero a mal intrínseco (que sería otra discusión), sinó a que todavía no era pecado...y hubiera sido incongruente que lo fuera porque sus propios dioses eran unos adúlteros, pederastas y zoofílicos (entre otras lindezas).
Desde los conocimientos en astronomía y geometría hasta el trazado hipodámico de las calles (un Eixample sin chaflanes), pasando por el ideal de tío buenorro con la tableta de chocolate definida, el consumo de vino y aceite, la competitividad, el afán de posteridad o el culto al cuerpo; en muchos aspectos no diferimos de los griegos. Pero qué diferentes son algunas otras cosas, por suerte y/o por desgracia, según cual. Nuestros políticos ni dominan ni cultivan el arte de la retórica, precisamente.
Conclusión: Penélope es mi nueva reina cornuda del pasado, destronando a José, que sólo es cornudo por un desliz sin delito de carne por medio (aunque vaya desliz...arrastra consecuencias 2000 años después...).
Aprendizaje (que al final es lo que importa):
1) A ver si me quito esta manía de juzgar el pasado con la mentalidad del presente en un país que todavía echa un tufillo de cirio de misa. O tal vez soy yo quien lo echo. Ugh.
2) Algunos libros nos enseñan cosas más allá de nosotros. Otros, además, nos enseñan cosas de nosotros mismos. En este caso en concreto, como un espejo del parque de atracciones, me ha devuelto una imagen un poco monstruosa.
Foto: Sonia en plan Lloll Bertran "el vídeoooo!!!" mostrando el vertiginoso treatro de Pérgamo.

divendres, 29 de febrer del 2008

Luz de aceite

Siguiendo vuestros consejos, descarté la opción de besar el techo de uralita de la portera, ni para ir a buscar los pantalones que allí cayeron hace más de un año. La terapia calórica es más efectiva.
La complicidad de algunas personas cercanas que también están con un poco de flojera, los encuentros ayer y anteayer con personas muy queridas que hacía tiempo que no veía y una tregua en el trabajo me han hecho olvidar que la vida que llevo no me gusta. La casualidad ha querido que todo esto confluyera en estos dos últimos días.
Tras unos días gris, mi casa revienta de luz esta mañana; el día clama un cambio. He puesto buena música, nada de noticias. Y de desayuno, hoy algo diferente. La música, la luz, y el pan de aceitunas que hice anteayer con un bue chorreón de aceite de Cambrils que me regaló Ester (gràciees!) me han hecho levitar unos milímetros por encima del suelo. Mientras me echaba otro chorro de aceite me he dicho joder, esto es la felicidad. Minutos fugaces en que todas las piezas encajan y todo gira al unísono.
Ahora se acabaron las experiencias místicas, que tengo que ir a trabajar. Y el techo de uralita tendrá que esperar.

dimarts, 26 de febrer del 2008

¿Dónde me lanzo?

Llevo unos cuantos días preocupada, a la espera de una noticia que sabré la semana que viene o la otra, aunque puede adelantarse o retrasarse. Unas cuantas personas tienen mi futuro en sus manos y de ellos depende el rumbo que va a tomar mi vida. No es que me moleste no poder controlar mis destino: es que me entristece, me desespera y me desquicia. Y esto, aderezado con un síndrome premenstrual es un cóctel explosivo, o más bien depresivo.
Tras una semana horrible con catarro incluido, esta semana estoy más productiva. Me he levantado de buen humor, y a las 9:30h he saltado al autobús al ritmo frenético del L.A.womaaaan de The Doors en el ipod, diciéndome que iba a ser un buen día. Pero la cosa ha ido denigrando a lo largo de la jornada. Y eso que he terminado con algo que se me había atragantado hacía unos días.
Al final de la tarde ya me sentía la mierda más grande del universo y he empezado a pensar en diversas posibilidades, a saber:
  • Lanzarme al agua desde un puente (pero claro esto no es NY, así que no se dónde)
  • Lanzarme al vacío por el balcón de mi cuchitril, que para algo es un ático
  • Lanzarme a los brazos del tabaco (otra de mis recaídas)
  • Lanzarme a los brazos de las calorías y grasas

De vuelta a casa con PJ Harvey deprimiéndome desde el ipod ya empezaba a contemplar la posibilidad de saltar por el balcón y estamparme en el techo de uralita de la portera. Por suerte hay pocas cosas que una bolsa de patatas fritas, el chocolate negro con avellanas enteras y una infusión de menta bien cargada de azúcar no puedan solucionar. La gula es mi pecado y mi salvación. Y ya mañana será otro día.

dimecres, 20 de febrer del 2008

La viga en el ojo propio

Desde hace unos meses hay una china en el trabajo haciendo una estancia. Como el resto de gente, al mediodía baja al comedor, calienta su fiambrera en el microondas y se sienta a comer a toda prisa.

No es que me fije mucho en lo que come, pero cada dos o tres semanas le da por traer algo que desprende un pestazo INFERNAL, mezcla entre col fermentada, baquelita requemada y vinagre. Esto me cabrea porque me revuelve el estómago, y entonces empiezo a gruñir, joder con la china qué porquerías come no se da cuenta de que luego los demás tenemos que comer con tufo a insecticida ya le vale etc etc, de esos sermones que se sueltan cuando uno está quemado en el trabajo y lleva toda la mañana ofuscado con algo o con alguien.
Este fin de semana pasado me dio un antojo terrible de comer hígado de cordero. No me di cuenta de las consecuecias que esto podría tener hasta que no calenté la comida ayer al mediodía. De verdad, que no se me había ocurrido. Ante las quejas de los que estaban comiendo, inundé el comedor del trabajo con el pestazo cirrótico de hígado de becerro con ajo y perejil. A mi no me importa, pero es verdad que el tufo es particular y intenso y puede resultar desagradable para mucha gente. Esta vez fui yo la que revolvió el estómago de los demás, seguramente incluyendo el de la china.

Ho sento, Sílvia...
(Foto: JC delante de una bandeja paisa, que huele de puta madre, sabe a gloria y no se termina nunca, gracias juan)

dimecres, 13 de febrer del 2008

No creo que el Dr.A sepa curar caidas de las nubes

Hoy le decía a una persona que depositar en algo o en alguien muchas ilusiones y esperanzas no es una buena estrategia. Esperar algo y no recibirlo puede ser muy decepcionante. La decepción es un sentimiento un poco desagradable. No la catalogaría como de alta intensidad como los celos o el dolor de alguien desaparecido, pero es como mi dolor de rodillas: algo bastante llevadero, que no desvela por las noches, pero que en segundo plano sigue funcionando a pleno rendimiento. Algo con una sombra alargada que me persigue, especialmente cuando el ascensor está ocupado y tengo que bajar por las escaleras.
Yo intento no esperar nada. Así, todo lo que llegue es un regalo del cielo, un extra, un bonus. Y digo intento porque alguna vez mi piloto automático falla y me sorprendo a mi misma soñando con un futuro hipotético y haciendo planes con algo o con alguien. Vale, soñar es gratis y no compromete a nada, pero el batacazo cuando me caigo de la nube no es virtual, es real, y a veces tan bestia que tendrían que enviarme directamente en camilla a la consulta del Dr. A, que no se entera y encima no mira a las chicas.

Fahrenheit 451

Tengo una especial sensibilidad para el olfato. Ando siempre olisqueándolo todo y soy capaz de detectar aromas -y por desgracia también tufillos- muy tenues.
Los olores son capaces de revolverme el estómago, molestarme, traerme recuerdos que creía perdidos en la memoria y acelerarme el pulso. Desde hace muchos años y sin motivo aparente, el corazón se me desboca cuando percibo ráfagas del perfume Fahrenheit. Lo que se conoce como ponerse cardíaco.
Hoy estaba sentada al final del autobús cuando de repente han saltado las señales de alarma y mi temperatura ha subido a 451F, snif snif aquí huele a machoman. He suspirado...oh ese perfume divino y sobrenatural...y rápidamente he buscado al macho en cuestión, pero las filas traseras del bus continuaban semidesiertas y cerca de mi sólo había un viejo. Era la única persona que acababa de subir. Un poco confusa, lo he mirado fijamente: no era uno de esos abueletes que te hacen pensar oh qué venerable anciano. Era un viejo de los de tipo facha, con gafas de sol de Torrente. No entiendo nada. No es cosa de regalar a tu padre jubilado para reyes, a menos que esté separado y quiera pillar cacho en el club de jubilats Sant Jordi a golpe de pastilla azul. Y por otro lado no me imagino al viejo recorriendo los pasillos del Sephora probando perfumes.
Mis moléculas entrando en resonancia con el olor de un viejete con pinta de falangista, hasta dónde he degenerado. Me veo votando al PP el 9-M.
(Foto: ¿qué os parece los portavelas que compré en mi ultima escapada a IKEA?)

El Dr. A no se entera de nada (cosas de piernas)

Hoy he tenido visita con el Dr. B, al que el Dr. A me había enviado. He aprendido bien la lección: me he puesto calcetines negros. Pero sin escotes ni leches; he confiado en el azar, esperando que el Dr B no fuera tan encantador como el Dr A.
Ha resultado que el chico era majo, pero no valía un resfriado por ir despechugada en pleno febrero, y por otro lado llevaba anillo de casado. El brillo del oro matrimonial suele ahuyentarme como el Cucal. Aunque me ha tocado bastante las rodillas, pero eso no me basta. Que todavía no estoy de segundas rebajas.
-Lo del análisis es un falso positivo, está claro
-Ah...
(Y si le digo a mi jefe que el uranio que encontré en la muestra del otro día es un falso positivo me manda azotar. Niñaaaaa, a galeraaaas!!!)
-Nada de enfermedades autoinmunes. Lo que tienes es una X*#Z+K& Y/*$+FORME, fíjate en la radiografía. Es algo mecánico.

Defecto de fábrica en el menisco. La solución es meterme en el gimnasio y ponerme cachas como el David de Miguel Angel para que la musculatura absorba los esfuerzos y no cargar las rodillas. Y esto, in secula seculorum.
Mare, se que de tant en tant em llegeixes. VES PREPARANT EL LLIBRE DE RECLAMACIONS PEL PROPER DIUMENGE QUE VAGI A DINAR.

dilluns, 11 de febrer del 2008

El Dr.A no lo tiene claro y, para colmo, no me toca

El viernes tuve visita con mi amado Dr. A (perdón, Pichi, es un decir). Esta vez seguí vuestro consejo y tomé precauciones. No me refiero a condones. Me puse calcetines negros sin rayas y sujetadores decentes, no sea que le diera por auscultarme (¿? para las rodillas?¿).
-Pues no es nada mecánico. Según la radiografía todo está bien
-Uh?
-Pero en el análisis de sangre hay algo anómalo. Este parámetro muestra un valor que excede lo habitual.
-Uf
-Esto podría indica enfermedades como A*%P, &TQPHA%, ¿SBSDÇ&!)Z o lupus (ésta sí la recuerdo, como buena fan de House), o sea autoinmunes. Te mando al reumatólogo para que te hagan un buen diagnóstico.
TOTAL, que seguimos sin esclarecer el misterio de las rodillas hinchadas. La intriga durará unas semanas más y yo tendré que continuar volviendo a casa en bus en lugar de andar y rebajar culo.
El premio de consolación fue más bien miserable. El Dr. A. me miró la presión, pero no a la antigua usanza agarrando el brazo mientras se sujeta el fonendo. No, el tío usó una de esas maquinitas automáticas que se les regala a los abueletes para controlar que no les de un subidón mientras miran la tele guarra. Un desastre, mientras yo estaba con el brazo extendido sobre su mesa y enchufada a la maquinita de vieja, él estaba tecleando con su ordenador y no me hacía ni el más mínimo caso.
¿Qué hay que hacer para cambiar de médico de cabecera? éste es una estafa.

dijous, 7 de febrer del 2008

Medallas


Somos crueles por naturaleza. A veces hacer daño nos hace sentir bien. Desde pisotear y destrozar un hormiguero entero en un jardín a decirle cosas rastreras a alguna persona. Actos de los que luego nos sentimos orgullosos y a veces hasta fanfarroneamos.
(Parece que el Bonus es el atropello de viejas¿?)

dimecres, 6 de febrer del 2008

Bañeras



El viernes dormí en un hotel. Había una bañera de hidromasaje a los pies de la cama. Una enorme bañera cuadrada, de casi 2 m de lado, con varios surtidores y hasta luces de colores que le daban un ligero toque hortera; me sentí como Donald Trump...
Estuve pensando un buen rato mientras la miraba, primero calculando cuántos litros de agua serían necesarios para llenarla; después buscando entre los meandros de mi mente algo de conciencia ecologista que me impidiera poder disfrutar de este lujo.
Teniendo en cuenta que yo soy carne de Pensión Lola, ¿tengo que aprovechar esta oportunidad única? ¿o tengo que sobreponerme a la tentación porque es un delito ecológico con tanta sequía?

diumenge, 3 de febrer del 2008

TicTacTicTac

Los fines de semana pasan ráaaaaapido. Mi eficiencia como ama de casa dista mucho de ser la óptima. No consigo organizarme y siempre me falta tiempo, por más que pase el fin de semana sin salir de casa. En casi 2 años de vivir en el cuchitril sólo he hecho siesta de sofá en una ocasión. Algo no va bien.

El hilo de la memoria

Cuenta el mito que el rey Minos de Creta tenía encerrado a su hijastro híbrido, el Minotauro, en un laberinto. El rey había impuesto un terrible tributo a la ciudad de Atenas: entregar 7 chicos y 7 chicas al año, para echárselos al pobre Minotauro y que de esta manera tuviera algo que comer. El príncipe ateniense Teseo se ofreció como voluntario para ser devorado con otros jóvenes. El tío debía estar buenorro porque la hija del rey y por tanto hermanastra del Minotauro, Ariadna, se enamoró al instante de él y le dio un ovillo de lana, para que lo fuera desenrollando a medida que recorría el laberinto y de este modo pudiera encontrar el camino de salida. Teseo entró en el laberinto, se cargó a la bestia, salió hecho un héroe y se llevó a Ariadna, aunque luego el muy cabrón la dejó tirada en la isla de Naxos. Bueno, luego el tío lo pagó muy caro.
El mito del Minotauro tiene algo de cierto, pero la historia la escriben los vencedores.
Teseo, un garrulo que venía de un modesto poblado, llegó al palacio de Knossos y se perdió, así como suena. El palacio era un complejo de diversos edificios, algunos de hasta cinco pisos, situados a distintos niveles, algunos unidos por alas porticadas y otros separados patios. Había canalizaciones de agua; tenían agua caliente y drenaje de aguas residuales. El temible laberinto del Minotauro era en realidad el palacio de Minos, el rey de una civilización muy adelantada y con una metafísica compleja. En su momento de máximo esplendor, Creta comerciaba con tejidos, aceite y objetos de alta calidad (delicatessen, vaya), tenía una flota extraordinaria y dominaba el Mediterráneo, así que Atenas tenía que pagar tributos. Obviamente los tributos en realidad no eran carne fresca, pero tratándose de culturas un poco sangrientas y en las que la práctica de sacrifios era habitual, no es de extrañar que el mito haya degenerado por ahí.
La enamoradiza Ariadna pone de manifiesto nuestra incapacidad de reconstruir los acontecimientos desde el final hasta el principio. Solemos hacer el ejercicio al revés, nuestra memoria trabaja de manera lineal y en un solo sentido, o como mucho de manera dentrítica pero igualmente hacia adelante.

dimecres, 30 de gener del 2008

A carro regalado no le mires las ruedas

Lunes, 24 de diciembre: El pedido
Con las compras con tarjeta de crédito me dan puntos. Veo por internet que en unos pocos días me caducan 600 puntos así que consulto el catálogo de regalos. Está lleno de chorradas. Las dimensiones de mi nanococina limitan el número de electrodomésticos por muy pequeños que sean, así que opto por el carrito de la compra. En la foto es de un bonito color azul y indica que es plegable. Hago el pedido y me felicito por tan buena elección, porque estoy hasta los coj... de cargar con la cesta. ¿Por qué no se me habría ocurrido antes?

Jueves, 24 de enero: El engendro ha llegado
Llamo a la oficina de la caja y pregunto si ha llegado el pedido.
-Sí, sí, aquí hay algo a tu nombre, pero no parece un carrito, es muy pequeño, no se...
-Ya, ésta es la gracia, que es plegable
(soy una bocazaaaaas)

Viernes, 25 de enero: La entrega del engendro
Me presento en la oficina y pregunto por el carrito. Ah, sí, espera que lo voy a buscar. La señora vuelve con algo que parece una bolsa de nylon doblada, con un estampado horroroso a rayas. Coño, en el catálogo era de color azul. No puedo evitar quejarme.
-Bueno, no se si funcionará bien, pero desde luego que el estampado es como tiene que ser: de carro de vieja chocha.
Los banqueros se ríen demasiado. Todavía no sabía por qué.

Cuando llego al trabajo y lo saco del envoltorio se me cae el alma a los pies. Era la cosa más cutre que había visto desde la última vez que entré en un Bazar Oriente. Una bolsa a cuadros, con asas y ruedecitas desplegables, pero sin armazón que le dé forma. Hago un simulacro en el laboratorio, cargándolo con unas cuantas botellas de agua destilada; no lo veo muy claro. La bolsa se dobla, pero se desliza aceptablemente, por lo que decido someterlo a la prueba de fuego: visita sabatina al mercado con mi progenitora.

Sábado, 26 de enero: La hecatombe final
Decido estrenar la cutrebolsa de pakistaní metiendo dentro un calefactor estropeado para llevarlo a un Punt Verd (nombre con tufillo ecologista con el que ahora se conocen las antiguas chatarrerías). Son las 9:30h de la mañana cuando salgo a la semidesierta calle camino al mercado. Sólo he recorrido dos metros cuando me doy cuenta de la desgracia: las ruedas de la bolsa-engendro no son de goma, son de plástico. Este detalle aparentemente banal hace que la silenciosa calle Rosselló a esas horas se llene con un CLACLACLACLACLACLACLAC de las ruedas de mi maldito carrito sobre el grabado de las baldosas de la calle.
Sigo caminando toda digna y desafiante arrastrando una bolsa que suena como un maletón de 25kg, pero cuando un señor bigotudo unos metros más adelante se gira con extrañeza para ver qué es tan ruidoso, se me empiezan a bajar los humos. Dos calles más allá, ya he descendido a los infiernos de la vergüenza y llevo el supuesto carrito de la compra bamboleándose en volandas, con las asas a punto de seccionarme el antebrazo y las ruedecitas golpeándome los tobillos.
Corolario: ningú no dóna duros a quatre pessetes

(Foto: día de mercado en Delft)

A on?



Para el navegante que no sabe a dónde va nunca hay vientos favorables.
(Séneca?)

dimarts, 29 de gener del 2008

Id hacia la luuuuuuuuz!!!!!!


Supersticiones



No creo que vuelva a cocinar palmípedos en unos cuantos años. Hace unas semanas me atreví finalmente a preparar magret de pato con manzana y tuve una noche para olvidar. Está visto que me trae mala suerte.

Apéndice

Anoche, tras escribir la anterior entrada me quedé un poco mosqueada, a raiz de mi confesión pública de hacer un pesebre con árbol de navidad integrado. Sabía que había una palabra acabada en -ismo para designar la mezcla de creencias, filosofías o doctrinas diferentes e incluso contradictorias.

Qué rabia sentimos cuando no nos salen las palabras. La sensación de tenerlo en la punta de la lengua pero que no acaba de salir...hoy he vuelto loco a Google y finalmente lo he encontrado: Sincretismo. Ser coherente consume demasiados recursos (materiales, mentales, espaciales).

dilluns, 28 de gener del 2008

Las figuritas de Gladiator


Gladiator llevaba en el bolsillo de su peplum azul una bolsita de cuero con unas figuritas que a mi me recordaron a las saltamuelas que se esconden a traición en el tortell de reyes. Son los Dioses de los Lares, un culto muy antiguo que se rendía a los dioses protectores del hogar. Los monigotes en cuestión se situaban en pequeños altares dentro de las casas. Con el tiempo se incorporaron figuras que representaban las almas de los antepasados, especialmente la figura del padre. Cuando Gladiator muere, alguien entierra la bolsita con los dioses, porque su estirpe termina con él.
De alguna manera el cristianismo asimila esta idea y TACHÁNNNN!!! miles de personas acaban sacrificando un poco del escaso espacio de sus cuchitriles para montar un altar con luces y figuritas de nuestros antepasados (ejem), la família divina.
En mi caso hay un claro problema de espacio, por lo que el portal está a la sombra de un árbol de plástico del Bazar Oriente. La escenografía surrealista se completa con un papel de fondo que debe representar la Palestina de Saturno, porque hay dos lunas. Sin duda, llevo dos navidades montando un altar bastante hereje. Pero es que igualmente ya tengo pasaporte a los infiernos.

diumenge, 27 de gener del 2008

Lo que tiene vivir sola



No me acaba de gustar cocinar para mi. La soledad y un poco de desidia degeneran en pan con tomate, fritos, congelados o ensalada. Uno solo se apaña con cualquier cosa.
(Algunos domingos intento sobreponerme a tanta decadencia; hoy he hecho potaje de alubias para unos cuantos días.)
Foto cortesía de minerva

dijous, 24 de gener del 2008

Huevos o jamón

Anoche vi por primera vez "Anatomía de Grey". Me aburrió un poco, se pasan el rato pensando en follar y en cambiar de pareja. Lo de ambientarlo en un hospital parece totalmente secundario; podría ocurrir en Corte Inglés o en mi trabajo. Aunque en mi trabajo no sólo se piensa en el tema catre, también en joder al prójimo, que parece que a algunos les da más gusto.
Bueno, a lo que iba. En la serie un tío le preguntaba a otro tú qué eres, huevos o jamón. El que es huevos da algo suyo en una relación de pareja, algo de sí. Algo importante pero que no le resulta vital. En cambio el que es jamón se da íntegramente a sí mismo, se entrega por completo.
El símil gastronómico me pareció poco poético pero muy preciso. A veces somos jamón, a veces huevos. Ser esto último es probablemente lo mejor desde el punto de vista práctico y funcional, pero sólo desde ese punto de vista. Y al fin y al cabo, no creo que esto se pueda elegir o controlar. En el fondo cada cual tiene su propia manera de amar.

dimarts, 22 de gener del 2008

Un país con lengua carrinclona


Estoy terminando el libro de Kapuscinski. Lástima que no sepa polaco (del de verdad) porque la traducción es bastante indigesta.
'La plaça africana és un gran abocador de galindaines i badomeries. Una veritable mina de farfutalla i de birimboies. Una gran pila de brolleries, nyaps i coses de poc estam.'
En negrita, palabras que no había oido en la vida, 5 palabras en dos frases. Teniendo en cuenta que se trata de mi lengua materna y que no es un libro del siglo XIX, he tomado nota del traductor, no se me ocurra volver a caer. Una traducción que no esté en sintonía con el receptor puede destrozar la percepción de un libro o una película. Y por otra parte, seamos sinceros: el catalán es un poco cursi, para ser más precisos, carrincló.
(FOTO: highway to heaven)

divendres, 18 de gener del 2008

Pues claro que no sangro

Sigo las instrucciones del Doctor A. Anteayer fui a enseñarle las bragas al tío que hacía las radiografías, porque tuve que quitarme los pantalones (o sea, los RX atraviesan la carne pero no el algodón¿?¿?). Hoy tocaba la extracción de sangre. La sala de espera era atípica: 6 filas de bancos en medio de un pasillo. Los bancos estaba puestos uno detrás de otro, como en el cine (me he alegrado de que por fin se hayan dejado de leches, las sillas en círculo en las salas de espera son absurdas, nadie va a hablar con el tío que tiene sentado delante; sólo sirve para mirar a otras personas y entretenerse imaginando qué enfermedad tendrán, entretenimiento rastrero, por otro lado). Había 12 personas cuando he llegado. Media de edad, 70 años. Menos mal que no es contagioso.

Odio este tipo de pruebas porque NUNCA salgo de casa sin haber desayunado. No puedo dar cuatro pasos sin haber tomado un café y haber comido algo. Así que he llegado al CAP como una alma en pena. Como un zombie. ¿Cómo lo hace tanta gente para llegar a la oficina y desayunar allí?

La enfermera que me sacaba sangre parecía un poco contrariada, tenía tres tubos que me iba enchufando succesivamente, pero costaban de llenar; la sangre se negaba a salir. Y yo pensaba señora, es que ahora mismo no tengo sangre, soy un muerto viviente.

---EDITO para añadir que la circulación normal de la sangre sólo se reprende cuando se le echa combustible, o sea bocata queso manchego en el típico bar gallego con palillos por el suelo que hay por los aledaños de cualquier ambulatorio.

dimecres, 16 de gener del 2008

Empecé la noche entre copas...(reconciliación imposible)

Un poco cansada de regalarle corbatas a mi padre para reyes, este año intenté ser más original. Les regalé a mis padres un curso de cata de vinos. Como me daba un poco de envidia, decidí ir yo también. Hice un curso hace 4-5 años y guardo muy buen recuerdo, poder probar varios vinos simultáneamente permite comparar y discernir aromas y sabores que de otro modo no alcanzo a identificar. Este curso es sólo de 3 días, muy intensivo, velocidad aproximada de 4 vinos/hora. Ayer tocaba rosados y espumosos.
No me gusta el cava. Es que es demasiado amargo para mi gusto. Tenía una buena oportunidad para redescubrirlo y intenté dejar de lado mis prejuicios. Me sirvieron cierto cava con bastante renombre y prestigio, la gente a mi alrededor decía que era bueno, pero yo estaba desesperada y no entendía nada: joder, a mi me olía a pólvora. A abrir el balcón la noche de San Juan. Por más que agitara la copa, olía sólo a azufre. Al probarlo, el CO2 petó en mi lengua y un breve sorbo me dejó un postgusto amargo. Desistí, no hubo reconciliación posible con el cava y no voy a caer en esnobismos: no me gusta el cava ni aunque la botella cueste 60€.

dimarts, 15 de gener del 2008

Y acabé la noche por los suelos

Pues salí del curso de cata de vinos con la cabeza un poco nublada, además era un poco tarde así que me subí al bus. De espaldas al conductor y todavía sin sentarme, buscaba la tarjeta para validar cuando de repente salí despedida hacia la parte delantera del bus. La sacudida fue tan brusca que no tuve tiempo de agarrarme a ningún sitio, pero el vuelo duró lo suficiente como para que me temiera lo peor; acabé en el suelo unos metros más allá. Un jovencito, potencial candidato a ser donante de órganos, se había saltado un semáforo. Su moto acabó destrozada bajo el autobús, que la arrastró durante la frenada. El niñato saltó en el último momento y no se hizo nada, pero yo me metí una buena leche en los riñones. Además de un moratón en la rodilla, como culminación del dolor que me acompaña últimamente.

Mi más firme repulsa a los suicidas y los inconscientes que se tiran bajo las ruedas de los transportes públicos. Pagad a alguien para que os atropelle en su propio vehículo si quereis sentir emociones fuertes. O id a Portaventura, para qué coño creeis que sirve el Dragon Khan?? pero no jodais a los demás.

(Foto cortesía de Minerva, ahí también estoy por los suelos de un transporte público pero por voluntad propia, el vagón iba lleno)

divendres, 11 de gener del 2008

Serie Mi primera vez - V, o cómo nunca voy a seducir al Doctor A.

Por primera vez he ido al CAP del barrio. Hacía años que no iba al médico pero la buena salud se acabó, se me hinchan las rodillas y me duelen las piernas como si hubiera subido a Montserrat. Así que busqué por internet el ambulatorio que me tocaba y me asignaron al Doctor A, con el que esta mañana he tenido mi primera cita.
He descubierto con sorpresa que además de mi ya conocida debilidad por las fuerzas de represión (véase foto), los jovencitos majos con bata y fonendo al cuello pero que no van de listos ni graciosos también me gustan. El Doctor A no es ni muy guapo ni muy charlatán ni pijo, pero es atento y cariñoso y me ha tratado como si fuera una pobre tullida. Al vestirme esta mañana a toda leche no había pensado en la posibilidad de que el médico no fuera un viejo tipo material de derribo, así que no iba preparada para el acontecimiento. Y aunque lo hubiera sabido, nada habría cambiado. No consigo ser seductora ni aunque me lo proponga.
Tras el odioso interrogatorio, me ha invitado a tumbarme en la camilla. Los tejanos piojosos se han levantado con facilidad hasta las rodillas. En ese momento me he felicitado por no llevar pantalones estrechos de esos que se llevan, porque me los hubiera tenido que bajar y mostrarle a mi Doctor Amor las celuliticas y blancas piernas a pleno día. Qué tragedia.
Entonces le he visto lanzar una mirada rápida de reojo hacia abajo. Además de las bambas deshilachadas, no se por qué me había puesto los calcetines más horteras que tengo, a rayas azules y verdes. Joder, es que eran los primeros que he pillado del cajón, sin darme cuenta. Y como era pronto, todavía no habían resbalado pierna abajo, que parece que no es tan ridículo si están arrugados en el tobillo. Pero no, ahí estaban los cabrones, con su insultante rayado y bien subidos hasta media pierna, coronados por unas alpargatas de tela azul. ¿Pero cómo puedo ser tan cuuuutre?
Mientras mi doctorcito me manoseaba las rótulas juraría que he visto en sus ojos un poco de vergüenza ajena, acaso una ligera sonrisa burlona. Yo me reía para mis adentros al ver mis patéticas armas de seducción, o más bien de destrucción.
Ha sido divertido, pero en mi próxima cita procuraré ponerme algo más distinguido. Los reyes me han regalado unos calcetines de calaveras, tal vez al Doctor A le gusten más...

diumenge, 6 de gener del 2008

Con cuchillo y tenedor

Mañana, la traca final. El último atracón de las fiestas, que culmina con el roscón traidor rompedientes.
A mi siempre me hacía mucha gracia ver a los mayores de mi familia acojonados con pegarle mordisco al roscón y saltarse una muela, pero no lo entendía; me parecía una exageración. Este año es diferente. Ya soy mayor: temo por mi dentadura. Tras el accidente doméstico del verano el empaste provisional de mis palas delanteras no está para hincarse en figuritas, y ya no me hace especial ilusión que me coloquen la corona de cartón. Todavía me jodería más que me tocara el haba: encima de mellada, me tocaría pagar. Mal momento, en mi cuenta se oye ulular el viento. Hermoso pareado.
Conclusión: mañana me comportaré como si estuviera en el hotel Ritz y comeré el tortell a pedacitos cortados con cuchillo y tenedor.
Apéndice: cuántas cosas dejan de tener gracia cuando uno crece o cuando no hay ningún niño en la familia. El tió, las cabalgatas de los reyes, ser coronado rey. De repente darle golpes a un tronco, ver unos tíos disfrazados (uno negro pintado con betún) lanzar caramelos como perdigones, ponerse una corona de cartón, todo resulta tan ridículo y pierde el sentido.

dijous, 3 de gener del 2008

Vuelta al curro 2008. Esto promete.

He recibido un sms de mi amigo Gus, lleno de buenas intenciones.
...feliz vuelta al curro 2008...

He constatado que los buenos deseos de los amigos NO SIRVEN DE NADA.
Hoy es mi primer día de trabajo del año. Teniendo en cuenta que 1) tenía dos cosas pendientes que terminar y 2) entre los propósitos de año nuevo figura madrugar un poco más, puse el despertador a las 7:00. A las siete de la jodida madrugada. O más bien de la noche, porque era noche cerrada cuando ha sonado la alarma del móvil. Misteriosamente, el despertador no ha sonado. De hecho, no oigo el ruido del ordenador, pero como es viejo lo atribuyo a uno de sus achaques.

Salgo de la cama y me voy como un zombie hacia la ducha pero entonces descubro que no tengo luz. No hay luz en toda la escalera. He tenido que ducharme, desayunar y vestirme sin estufa y a la luz de las velas, como en la Edad Media. ¿Será un presagio de lo que me espera?

(Foto: Un fuego en Verona ilumina las caras contgeladas
de Minerva Y el Héroe)

dimarts, 1 de gener del 2008

Concurso de Operaciones, Dolencias y Otras Cosas Fastidiosas Edición 2008

Hoy día de año nuevo he tenido comida familiar. La media de la edad en la mesa era de 64 años. No es una exageración, es un valor calculado. La media se disparaba por culpa de tres señoras ochentonas que, sentadas muy dignas y tiesas a un lado de la mesa, han amenizado el día cacareando (la lengua la tienen en forma, huhhh), criticando y compartiendo dolencias. Bueno, compartiendo no; más bien, compitiendo.
Me he dado cuenta que es uno de los deportes nacionales por excelencia. Estos concursos se producen espontáneamente en todas las edades pero la competitividad se recrudece en abuelos, obviamente porque suman más puntos y encima se interrumpen y hablan atropelladamente. Pues yo....ah, eso no es nada, yo...ahhh, y yo peor....
El mecanismo de la competición es elemental: gana quien se ha sometido a más operaciones, si son muy seguidas los puntos se triplican. La cantidad de dolencias (sorderas, cegueras, artrosis etc) y su intensidad es fundamental en la clasificación. La cantidad y variedad de pastillas diarias también, ya que es indicativo del grado de degeneración. Bonus: insomnio, poco apetito, tristeza y similares.
Esta actitud no es insólita; responde a la autocompasión propia de la idiosincrasia humana, pero la lectura adicional que he sacado del concurso de hoy va más allá y consiste en mirad qué vieja soy y que cascada que estoy por dentro y, sin embargo, lo de puta madre que me conservo.
Lejos de ser una burla, sirva esto de homenaje a mis abuelas y a mi tía abuela (que en realidad están hechas unas mozas), esperando poder asistir al Concurso de Operaciones, Dolencias y Otras Cosas Fastidiosas Edición 2009.

divendres, 28 de desembre del 2007

Felicitaciones navideñas


Aunque con un poco de retraso, los habitantes del El Arca de Noé y yo os deseamos una feliz Navidad.

diumenge, 23 de desembre del 2007

Yoyanosoyloqueera (las patas de gallo no engañan)



Dos cenas seguidas, ayer en casa de la Doctora, hoy en ElArcaDeNoé. En las dos ocasiones y de manera involuntaria me he dormido mientras las otras personas continuaban charlando. Intentaba aguantar despierta porque me sentía un poco maleducada, pero las garras del sueño se apoderaban de mi...los 31 me han traido ataques de narcolepsia. ¿Qué hacer cuando el sopor nos invade en plena conversación?

dissabte, 22 de desembre del 2007

Un flash Houellebecq


He tenido una visión delirante. Eran sobre las 20h cuando iba por la calle un poco apresurada porque se me hacía tarde. Por el rabillo del ojo la luz intensa de un portal me ha llamado la atención. Las puertas de una oficina (en una planta baja¿?) estaban abiertas de par en par, expulsando a la oscura calle una luz blanca y diáfana de filas y filas fluorescentes. En el interior, humo de taberna. Al fondo del local, personas con traje y la corbata aflojada vagaban como zombies. Cerca de la puerta y girada hacia la gente que pasaba por la calle, una cuarentona de buen ver con la cara un poco desencajada y una sonrisa estúpida. Llevaba un vaso de plástico en la mano, estaba de pie sola y se agitaba dando tumbos al ritmo de la música mientras berreaba "no woman, no cryyyy" de Bob Marley mirando a los peatones.
Las fiestas de Navidad de las empresas son una pesadilla.

dimarts, 18 de desembre del 2007

Tufo de baquelita

Una noche movida en el Arca de Noé. Me he despertado con sobresalto sobre las tres y media; olía a quemado. Más concretamente, al tufo infernal del mango de baquelita de una cacerola chamuscándose. Olor a goma quemada. Salgo de la cama y empiezo a olisquear todos los enchufes buscando un gradiente de olor para poder identificar el foco, pero toda la casa huele igual de fuerte, no hay fuego, no hay humo, no hay chispas. Un poco asustada, salgo al rellano con el pelo revuelto, zapatillas, calcetines de lana, pijama de franela de cuadros rojos. Muy muy sexy eh, como para que me venga a rescatar uno de los bomberos de mi calendario. Pero eso no se me ocurre en ese momento, sólo quiero saber qué piso se está incendiando y cuánto tardará en llegar al ático.
Me echo la manta del sofá por encima y empiezo a bajar por las escaleras buscando una puerta por debajo de la que salga humo. Poco a poco, llego hasta el portal. Nada de humo en la escalera, la intensidad del olor no varía, no entiendo nada. De vuelta a mi casa cierro la puerta sin llave para facilitarles el trabajo a los bomberos y que no tengan que venir a reventar la puerta con el hacha. Me meto en la cama; el persistente olor a quemado me preocupa y el cerebro se despierta del sopor y empieza a hacer cálculos rápidos. Si me vienen a buscar los bomberos tendré, siendo optimista, un minuto para salir de casa. ¿Qué me llevo? ¿qué tengo tiempo de coger en ese lapso de tiempo? ¿qué és para mi lo más valioso? ¿lo más caro? ¿o lo más antiguo? ¿mis pantalones preferidos? ¿el ordenador con todas las fotos? ¿regalos con valor sentimental? ¿papeles que guardo porque desconfío de mi mala memoria? ¿joyas? ¿mi colección de CDs?
Al final no consigo decidirme y opto por coger, llegado el caso, el polar para no pasar frío en la calle mientras miro como el Arca de Noé es pasto de las llamas, y el monedero con las tarjetas por si acaso. Me doy cuenta de que podría prescindir de todo lo demás. Satisfecha con esta conclusión y con tener un hígado como una catedral por no ponerme histérica y llamar al 080, me duermo.
Esta mañana me he enterado que el Opencor de la calle de arriba había ardido por completo.
Foto: "llamas" en el subsuelo del circo (esto sí que es circo, fijo) de Tarragona

dilluns, 10 de desembre del 2007

Mis amigos, Los Otros

El invierno ha llegado al Arca de Noé. Salvo una triste araña minúscula que ayer apareció tras el sofá, en mi casa no hay rastro de vida. Nada que ver con la explosión demográfica de insectos la pasada primavera.

Soy afortunada; otros no tuvieron esa misma suerte y tuvieron pasar un invierno en un gélido piso que parecía una granja de cucarachas voladoras. Había tantas que se diría que eran los habitantes principales y mis amigos eran Los Otros, los intrusos, unos tristes fantasmas que sólo aparecen por las noches y se reunen ante la estufa de butano.

En la foto La Otra fumigando los rincones del Carcoma Palace, pero ni por esas.

(Nota: el cuento acaba bien y ahora duermen en caliente con la calefacción a todo trapo)

dimarts, 4 de desembre del 2007

Lecturas de autobús

Leo mientras voy en autobús hacia el trabajo:

"...la gente no pasa hambre porque falte comida en el mundo. De comida, hay de sobra. Pero entre los que la necesitan y los almacenes llenos hay un obstáculo difícil de salvar: el juego político (...). Muchos aviones [con ayuda humanitaria] que llegan al punto de destinación acaban saqueados por los capitostes locales. Quien tiene armas, tiene alimentos. Quien tiene alimentos, tiene el poder.


Allí [Sudán] se trata con gente que no piensa en la trascendencia ni en la naturaleza del alma, que no cavila sobre el sentido de la vida ni sobre la condición humana. Allí, nos encontramos con un mundo donde el hombre se arrastra por el barro para obtener uns granos de trigo que le permitan sobrevivir hasta el día siguiente."

De Ébano, de Kapuscinski, un libro que me regaló el Héroe hace tiempo y que incluiría en el TOP10 de los libros que más me han gustado estos últimos años.

Un buen bofetón de buena mañana para que se me quiten les legañas y las tonterías del tipo ohhh qué palo ir a trabajaaaar...

dilluns, 3 de desembre del 2007

Lujos

Estoy muy contenta, me han subido el sueldo. No es un aumento como para celebrarlo montando un espectáculo piromusical, pero según mis cálculos me da para continuar viviendo en el Arca de Noé y poner la estufita sin preocuparme tanto por el taaaac-taaaac-taaaac-taaaac frenético del contador de la electricidad dando vueltas como poseido por el demonio. Un lujo.

Además, siguiendo la recomendación del Héroe compré una lámpara-IKEA-9.95€ para iluminar un poco más la tétrica ratonera. Por las noches la enciendo junto con la que ya tenía antes. Ya no me siento en las tinieblas y hasta veo lo que tengo en el plato cuando ceno. Otro lujo.

  • El concepto de lujo, entendido como algo que normalmente nos está vedado, es único y válido para todo el mundo, es universal.
  • Cómo y en qué se materializa ese concepto, ay, eso es otra cosa...hay un rango de variabilidad infinita en función de las posibilidades de cada uno. Desde una olla para cocer legumbres en Rwanda hasta un viaje a la Luna para un millonetis yanki, pasando por unos kilowatios de más en la calle Bailén.

dimecres, 28 de novembre del 2007

Definitivamente, debo mejorar mi inglés

Ayer por la tarde estaba con un señor que me ayuda a corregir el inglés de los artículos. Es un señor británico aparentemente serio pero con sentido del humor cáustico, y que a la mínima se va por los cerros de Úbeda y explica cosas extrañas y batallitas. Ayer me contaba que cuando era joven había un tipo que era el protagonista de todas las pelis de cowboys (por supuesto en blanco y negro) que echaban en la tele y que su caballo se llamaba Palomino. Me decía que les llaman palomino a los caballos que son blancos y marrones. A mi, la sola mención de esta palabra me da risa, lo cual le debió intrigar. Me mira por encima de sus gafas y me pregunta:

-What's the meaning of palomino in spanish?
-Hmmm....
an accumulation of shit of bird (no se cómo se dice paloma en inglés así que solte la denominación genérica de cosa que vuela)
-Oh, really? does it have any other meaning?
-Yeeees, but...(me puse a reír, me puse nerviosa, me puse roja, me puse de todooooo)
-Please, feel free...!

Ahí empecé a sudar. ¿Cómo coño se decía calzoncillo en inglés? ¿cómo se dice calzoncillo cagado? uuuuhhhh...y en caso de que se me ocurra algo, ¿cómo le hablo a este respetable señor de calzoncillos con rastro?

Él me miraba entre divertido y expectante, esperando mi respuesta mientras yo sudaba. Sudaba mucho, como siempre que hablo en inglés.

-Palomino is...ehemmm...something dirty in the underwear...

Esto del palomino debe ser internacional porque lo captó en seguida y se empezó a reir. Bufff, menos mal...

dimarts, 27 de novembre del 2007

La época de las castañas

Dicen que la caída de pelo en otoño es un fenómeno habitual, la época de las castañas. Desde hace unas semanas me estoy quedando calva como las nefertitis de la foto. Cada mañana recojo en la ducha las bajas del día, mientras imagino mi aspecto como estas abuelas que clarean un montón y que intentan disimularlo a golpe de permanente y litros de laca, aunque con poco éxito.

dilluns, 26 de novembre del 2007

La bola de fuego o el primer brote de esquizofrenia

Ayer sobre las 22h estaba en la esquina de mi casa hablando con mis padres. Estaban los dos de cara hacia mi. Mi madre estaba contándome no recuerdo qué, cuando de repente me dio por levantar un poco la vista sobre su cabeza y lancé un grito contenido mirando al cielo:

-¿Pero qué pasa?
Los dos se giran, pero no ven nada raro.
-!!Ohhhhhh, acabo de ver una bola de fuego enorme cruzando el cielo!!

Mirando hacia el noroeste, vi una bola en llamas con una estela de fuego. He visto muchas estrellas fugaces pero nunca había visto algo tan grande. Me acojoné bastante.

Ellos se vuelven a girar pero lo más luminoso que ven es la luz mortecina y anarajanda de las farolas.
-!!De verdad os lo juro!!
-Bueno, sería un avión
-Por si acaso pide un deseo
-No...da igual...
(todavía impresionada con el pedazo meteorito)
-¡¡¡Pues pídelo para miiiii!! ¡¡¡que me toque la loteríaaaaa!!
(mi madre)

Se miran entre ellos con complicidad y cambiamos rápidamente de tema. Tras unos minutos de charla, se despiden de mi, me da la impresión que con más efusividad que de costumbre. Seguramente creen que me estoy volviendo loca viviendo sola.

divendres, 23 de novembre del 2007

Oiga, que ya se dónde está el culo

Leo en otro de los carteles de "Bodies" que la actividad cerebral produce energía eléctrica suficiente para encender una bombilla de 10W. Desde luego no creo que se refiera a mi cerebro porque llevo unas semanas de encefalograma tan plano que no podría encender ni un bombillín enano de árbol de Navidad.

Contaba ayer que vi un par de cosas un poco raras.
  • En la última sala se muestra la piel de una persona, dos piezas (delante/detrás) extendidas en una vitrina. Escalofriante, la piel de la cabeza mantiene la curvatura de la cara. No es que me diera asco, porque ya había visto dos pellejos humanos en el Museu Darder de Banyoles (donde estaba el pobre negro disecado), pero me pareció gratuito. No aporta ninguna información adicional sobre la estructura y configuración del cuerpo humano. Eso sí me pareció puro morbo.
  • Todos los cuerpos están 'desnudos' como mínimo a nivel de musculatura, aunque se profundiza mostrando también cavidades, huesos, arterias. Sin embargo, se mantienen las cejas con piel, el ombligo (aunque no pinta nada un fragmento circular de piel ahí flotando) y, inexplicablemente y perdonadme la vulgaridad, el ojete peludo. Pero por qué coño si me enseñan la disposición y inserciones de la musculatura, entre los fibrosos y rosáceos gluteos pero unos milímetros por encima de ese nivel hay un trozo de piel de unos 2cm de ancho con pelillos??? es que se considera un punto de referencia necesario? a qué viene eso?

dijous, 22 de novembre del 2007

No smoking

Leo en un cartel que colgaba de una de las salas de la exposición de los fiambres siliconados, "Bodies", que cada cigarrillo reduce la vida una media de 3 horas y 40 minutos o algo así. Cerca del cartel, una vitrina muestra unos espeluznantes pulmones negros como el carbón y una sección de pulmón con cáncer. Pero parece que eso no basta para que tiremos la cajetilla por la ventana de manera definitiva.
El alto riesgo a morir achicharrado encendiendo un pitillo a bordo de un petrolero tampoco basta y hay que advertirlo con unas letras enormes (clic en la foto de petrolero griego en el Bósforo).
Quejas. La exposición está muy bien, pero la entrada es bastante cara y en mi opinión hay un par de patinazos en el tratamiento respetuoso a los personajes ahí expuestos. Pero esto lo cuento otro día, que tengo a House haciendo el gallito en la tele y no hay forma de concentrarse.

dimecres, 14 de novembre del 2007

La cartuchera de polvorón

En la entrada anterior Rauxa me preguntaba si me voy a disfrazar de Papá Noel y repartir los souvenirs de baratillo que traje de Holanda para aquellas personas andan dispersas por varias latitudes y longitudes y que no veré hasta Navidad (Musa de la Inspiración, tengo un poco jodido coger el tren para llevarte el regalo hasta la puerta de tu casa).

Pues tal vez sí me disfrace, con un traje comprado en el Bazar Oriente de la esquina de mi casa. Por lo demás el relleno para la barriga no es necesario, sospecho que ya vendrá en la percha. Me confieso: el sábado pasado compré una caja de polvorones sin ninguna intención de esperar al mes de diciembre. De hecho, mientras subía en el ascensor la empecé a desprecintar con avidez, fantaseando sobre cual iba a coger primero.

Es miércoles y la caja ya está bastante vacía. Sólo quedan algún ejemplar de mantecados variados y polvorones sueltos. Quedan todos los alfajores, que son como la oveja negra de las cajas de surtido; a nadie le gustan particularmente y sólo se acaban comiendo cuando ya no hay nada más.

Como ya expuse en esta entrada, la materia no se desintegra sinó que circula y se transforma, aunque en este caso la transformación es mínima y los mecanismos muy sencillos. Se trata de pasar de grasa de matecado de canela a grasa de cartuchera. Fácil, ¿eh?

dimecres, 7 de novembre del 2007

Escalada

La guía de Amsterdam ya me advertía que los hoteles situados en la parte antigua no suelen tener ascensor, con lo cual era recomendable reservar habitación en la planta baja. Yo pensé qué exageración, se deben pensar que somos cojos o llevamos tacones de aguja.

Pero era cierto. Escaleras del demonio, no cabían los pies en los peldaños, aquello era de locos. Llegar hasta mi habitación con una maleta de 15 kg fue la ascensión al Cervino. Un 6a+ de tres pisos. Intentaba escalar, pero la maleta me empujaba hacia el vacío. De verdad que pasé un poco de miedo. Durante la ascensión me imaginaba acabar desnucada en las escaleras de una Pensión Lola de Amsterdam, tendida sobre una moqueta rebosante de ácaros y pelos púbicos. Ah, qué muerte tan cutre.